Los
cortos ciclos de cosecha del bambú, que
fluctúan entre 2 y 6 años, son
al menos 15 veces inferiores a los ciclos de
rotación de los árboles forestales.
Intensivos sistemas silviculturales, la utilización
casi integral de la materia prima y la gran
cantidad de productos y procesos que se requieren
para su transformación, son factores
preponderantes para ser considerado como un
recurso altamente intensivo en la absorción
de mano de obra.
Las
bajas inversiones de capital, en consideración
a que existe maquinaria especializada para el
bambú de bajo costo de adquisición,
convierte a la industria del bambú en
una opción favorable para la creación
de micro empresas y para programas de desarrollo
en países que tienen altas necesidades
de generación de empleos a nivel rural.
Este es el caso de China, Filipinas, Indonesia,
Tailandia e India. Como ejemplos de impactos
en la creación de empleos se pueden citar: