Platynocera virescens F. & G., es la única
especie que ataca madera viva, se asocia a ambas Chusqueas
y por la duración del ciclo y el tamaño
que alcanzan sus larvas, es la especie que produce mayor
daño. A ello debe agregarse su área de
distribución, que se indica en la literatura
desde la V a la X Región, y la incidencia de
su daño, sobre lo cual no existen antecedentes
previos.
Otro
antecedente interesante es la presencia de dos especies
de Coleoptera-Cleridae Silviella acutipenne y
S. nudatum, de hábitos depredadores, que
se les ha colectado en follaje de Chusquea y
en varias localidades desde la V a la X Región
(Solervicens, 1987), esta colecta ha coincidido con
el período de emergencia de adultos de Platynocera,
especie con la cual podrían tener alguna asociación,
particularmente como depredadores de huevos o larvas
recién eclosionadas.
Otro
registro referente al periodo de vuelo y a algunas observaciones
conductuales que informan de que los machos de Platynocera
virescens se vieron atraídos por una hembra
enjaulada de Callisphyris macropus en áreas
con Chusquea quila, indicaría la atracción
de la feromona sexual de una hembra de otra especie
sobre Platynocera. Adicionalmente se registran
capturas de adultos de esta especie entre noviembre
y diciembre de los años 1988 y 1989 y el número
de capturas, las que se concentran en la segunda y tercera
semana de noviembre ( Krahmer, 1990)
De
los antecedentes expuestos, se infiere que la especie
clave sería P. virescens, de la cual los
únicos datos publicados son los que se han entregado.
Material
analizado en laboratorio
El
material se colectó en la localidad de Neltume
en predios de la Sociedad Neltume-Carranco en el mes
de noviembre de 1999. Los culmos ingresados con evidentes
muestras de daño ( orificios de ingreso de larvas,
orificios de evacuación de aserrín y orificios
de emergencia de adultos) fueron trozados y depositado
en una cámara de crianza por si existían
aún larvas en su interior. La temperatura ambiente
fue de 20 grados Celsius. No se notó actividad
en las semanas siguientes lo que hizo presumir que las
emergencias ya se habían producido.
En
los culmos abiertos en sentido longitudinal, se detectaron
galerías y restos fecales y de la madera, signos
evidentes de la presencia de insectos. En algunos internodos
se observaron las galerías desde la penetración
de las larvas de primer estadío ( los huevos
son depositados por la hembra en la capa cortical de
la vara) hasta el orificio de emergencia, lo que frecuentemente
ocurre en otro internodo, como se aprecia en las figuras
1 y 2.
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| Figura
N°1. Galerías y orificios de evacuación
de aserrín en culmo de Ch. culeou.
(vista externa) |
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Figura
N°2. Galerías y orificios de evacuación
de aserrín en culmo de Ch. culeou.
(vista interna)
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Las
larvas de los últimos estadíos realizan
galerías de mayor diámetro. La longitud
de las galerias es de 20 a 80cm y el diámetro
observable es de 4 mm hasta 1.5 cm, dependiendo del
tamaño de las larvas. En la medida en que las
galerías son de mayor diámetro, se aprecia
además la presencia de aserrín compactado,
lo que permite deducir que la evacuación de los
desechos es realizada solamente por las larvas de primeros
estadíos, lo que debería estudiarse a
través de un seguimiento del ciclo. También
es preciso indicar que al menos en las varas que fueron
revisadas en el presente estudio se encontraron de 1
a 3 galerías por vara, lo que puede apreciarse
en la figura 3. Como cada individuo hace tan solo una
galería, se deduce que una vara puede ser atacada
hasta por tres individuos.

Figura
N° 3. Corte transversal de Ch. culeou mostrando
galerías de entre uno a tres individuos.
Un
antecedente que merece especial mención es la
incidencia del daño, el que para el caso del
material que se estudió era de importancia, por
cuanto aproximadamente el 60% de las varas revisadas
estaban atacadas, debiéndose evaluar el grado
de daño a través de un estudio de carácter
cuantitativo.
Antecedentes
biológicos
Son
escasos los datos publicados, pero un ciclo de vida
tentativo es el siguiente:
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Estado
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Ene
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Feb
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Mar
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Abr
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May
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Jun
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Jul
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Ago
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Sep
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Oct
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Nov
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Dic
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Huevo
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Larva
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Pupa
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Adulto
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Antecedentes
del ciclo de vida tentativo de Platynocera virescens
(inferido de Barriga y Fichet,1991).
Los
huevos son puestos en la superficie de las varas, luego
las larvas emergen y penetran al interior del culmo,
donde comienzan a hacer una galería en forma
descendente la que puede llegar a medir hasta 80 cm
(40 cm dice la literatura). Como no ha sido posible
colectar material en invierno no se tienen antecedentes
del estado de pupa por lo que se ha estimado que este
estadío podría estar presente entre mayo
y agosto. Se han encontrado hasta tres larvas por culmo.
La duración del ciclo se estima en dos años,
de los cuales 18 meses los pasaría en estado
de larva y por consiguiente causando el mayor daño
sobre las varas, descalificándolas para su uso
por cuanto éstas pierden sus propiedades físico-mecánicas.
Los
adultos, los machos más pequeños que las
hembras, miden entre 1.3 y 2.5 cm, son delgados, de
antenas que llegan hasta la mitad del cuerpo y poseen
un color verde-negruzco ( Figura N°4).

Figura
N° 4. Adultos de Platynocera virescens. Fuente:
Colección Krahmer.
Instituto de Silvicultura. Universidad Austral de Chile.
Como
el ciclo se estima en dos años se supuso que
era posible encontrar larvas y abriendo mayor cantidad
de material, se encontraron larvas vivas que corresponden
a un Cerambycidae, seguramente de P. virescens.
Algunos pocos ejemplares colectados (otros se destruyeron
al trozar las varas) se encuentran en cámaras
de crianza para obtener pupas y adultos. Una muestra
reciente se presenta en la figura 5.

Figura
N° 5. Larva viva de Platynocera virescens en
su galería.
Los
signos más evidentes del daño son los
orificios a nivel cortical que corresponden a los orificios
de emergencia de imagos ( más grandes los de
las hembras que los de los machos). De menor diámetro
son los orificios de penetración de las larvas
recién eclosionadas y los de los orificios de
evacuación de aserrín, que como se dijo
con anterioridad parecen estar relacionados con la actividad
sólo de los primeros estadíos larvales
( Barriga y Fichet, 1991).